
Bien dicen que la música es el alimento del espíritu... y del cuerpo también. Te presentamos los discos indispensables para aquellos momentos de pasión y en donde dos lenguajes universales: la música y el amor, conviven en perfecta armonía.
Sweet & Sour, Hot y Spicy, de Ely Guerra
De acuerdo a las instrucciones de la misma Ely, empiecen por el track 7, "Mi Playa", que abre la porción Hot y Spicy de su álbum y terminen con los gritos nostálgicos de "Quiéreme Mucho". Está designado precisamente para una gran sesión de amor.
O, de Damien Rice
Para los que buscan una experiencia inolvidable, tranquila y suave, esta grabación de Damien Rice los pondrá en el mood ideal, pero eso sí, no se sorprendan si terminan llorando ante tanta nostalgia que el cantante imprime a lo largo del disco.
Romance, de Luis Miguel
Este álbum es para los románticos empedernidos, los educados de manera tradicional. Empiecen precisamente con "No Me Platiques Más" (literalmente) y dejen que las letras de estos boleros les digan qué hacer.
Love Delux, de Sade
Mezcla entre jazz y r&b para el amor más sofisticado. Luego de unas bebidas, prendan las velas y pongan este disco de fondo. Dejen que la voz de Sade sea su musa.
Bocanada, de Gustavo Cerati
Aunque empiece de manera salvaje con "Tabú", la sensualidad que Cerati logra en los siguientes temas de su obra maestra, es capaz de derretir hasta el (la) más frío (a). Echen el cigarrito con "Alma".
Michael Bublé, de Michael Bublé
Para una noche de amor con un toque sofisticado entre Frank Sinatra y Paul Anka, el debut del canadiense Bublé es ideal. Música de los años cincuenta con un sonido para erizarle los vellos de la piel a uno.
El Fuego de la Noche, de La Barranca
Entre sonidos prehispánicos, guitarras eléctricas, y un toque de misticismo, este aclamado álbum mexicano, es para los que gozan del olor del incienso y hacen del amor, una experiencia religiosa.
Tanto Tempo, de Bebel Gilberto
La hija de Joao Gilberto invita a la seducción con un sabroso bossa nova, toques muy ligeros de electrónica y una voz que incita a dejarse caer en los brazos del amor.
Andrea Echeverri, de Andrea Echeverri
Este un disco completamente maternal. Así que si la intención es procrear un hijo, la lírica de Echeverri, en conjunto con la candidez de sus arreglos, es el remedio perfecto para que el bebé salga precioso.
Kind Of Blue, de Miles Davis
Para los más estrictos amantes del jazz, qué mejor que hacer el amor con la grabación de tal género por excelencia. Sofisticado, romántico y muy sensual.
Dummy, de Portisheah
Entre la voz tan singular, por momentos extraterrestre de Beth Gibbons, y los ritmos y loops melodramáticos de Geoff Barrow, esta grabación es para la gente que quiere que su amor sea de película experimental.
Tres Cosas, de Juana Molina
La prodigiosa argentina que ha logrado alcanzar estatus de culto con sólo tres álbumes, logra una mezcla de folk y electrónica tan nostálgica y al mismo tiempo tan sensual, que no cuesta el mínimo trabajo dejarse acobijar por ella.
Vespertine, de Björk
Cuando este "cisne islandés" creó su cuarto álbum, lo hizo para que la gente hiciera el amor cuando afuera está nevando o haciendo un frío insoportable. Reempláncelo por una chimenea. Sí funciona.
Amnesiac, de Radiohead
Un disco abstracto para experimentar nuevas sensaciones, las mismas con las que el quinteto de Oxford empezó a jugar sin saber en qué resultaría. Está bueno para curiosear cosas nuevas.
The Dark Side Of The Moon, de Pink Floyd
El álbum sicodélico por excelencia puede ser la mejor opción para quienes buscan que su experiencia de amor sea cósmica... y todo un viaje por los astros.
When I Look In Your Eyes, Diana Krall
Para las dramáticas sesiones íntimas, con orquesta de jazz, piano y una voz educada que incita a pecar.
Hotel Costes: La Suite, de Stephane Pompougnac
Entre Cesaria Evora, Pink Martini y Doris Days, éste es quizá el mejor disco de chill-out o Martini Lounge que puedas conseguir. Un par de cosmopolitans, decoración minimalista y su sesión será de revista de moda.
Moondance, de Van Morrison
Un álbum clásico, lleno de jazz, soul y nostalgia que prometen hacer de la noche, una mágica experiencia. Dejen que los eleve, dejen que los lleve.
Hora Cero, de Astor Piazzola
Considerado por el mismo Piazzola como su mejor trabajo, Hora Cero es el álbum ideal para los que aman cuando va a amanecer. El violín, la guitarra, el bajo y el piano, acompañan el acordeón del maestro argentino que los llevará al éxtasis.
Four Calendar Café, de Cocteau Twins
Si una voz es etérea, esa le pertenece a Elizabeth Fraser. Y si alguien sabe crear moods casi sublimes, es este grupo escocés que redefinió el ambient music para siempre. Este álbum los conducirá al placer más puro.

Europa de Carlos Santana