Los expertos excavaron depósitos de lava durante seis semanas.
Una expedición a la isla de Indonesia donde ocurrió la mayor erupción volcánica de los tiempos modernos permitió descubrir "un reino perdido" que ya ha sido bautizado como "La Pompeya del Este".

El profesor Haraldur Sigurdsson, de la Universidad de Rhode Island, en EE.UU., dijo que los descubrimientos arqueológicos realizados en Monte Tambora, en la isla de Sumbawa, son de "gran interés cultural".

Sigurdsson y colegas de la también estadounidense Universidad de Carolina del Norte y el Directorio Vulcanológico de Indonesia, exploraron la jungla y excavaron depósitos de lava durante seis semanas en el verano de 2004.

Los expertos pudieron recuperar artefactos de bronce, objetos de cerámica y otras evidencias de una cultura relacionada con los pueblos que vivieron en lo que hoy es Viet Nam y Camboya.

Además de las evidencias de una cultura antigua, los especialistas estudiaron los restos carbonizados dejados en 1815 por lo que se considera como una de las erupciones volcánicas más devastadoras de la historia humana.

Año "sin verano"

Se estima que la erupción de monte Tambora, de 4.200 metros de altura, y uno volcanes más altos de Indonesia, dejó alrededor de 10.000 muertos e incalculables daños ambientales.

La erupción de Monte Tambora en 1815 dejó alrededor de 10.000 muertos.
De hecho, 1816 pasó a ser conocido como "El año sin verano" debido al "enfriamiento global" que siguió a la liberación de enormes cantidades de ceniza volcánica.

Este hecho ocasionó -según fuentes científicias -que la temperatura de la Tierra decendiera entonces unos dos grados por debajo de la media habitual.

"La gente, sus casas, una cultura completa se encuentra encapsulada tal y como era en 1815. Es importante que conservemos esa cápsula intacta y que la abramos muy cuidadosamente", dijo el profesor Sigurdsson.

Él y sus colegas pretende regresar a Monte Tambora el próximo año para continuar con la búsqueda de restos arqueológicos, y específicamente tratar de desenterrar un antiguo palacio de madera detectado por uno de los radares.