La Cámara baja del Parlamento checo ha aprobado este miércoles la ley que regula las uniones del mismo sexo, y convierte a la República Checa en el primer país poscomunista en adoptar una legislación de este tipo.
De los 177 diputados de la sala (sobre un total de 200), han votado a favor de la ley 101, la mayoría necesaria para superar el veto impuesto por el presidente, Vaclav Klaus, el pasado 16 de febrero.
Esta ley, que no permite la adopción de hijos, fue respaldada mayoritariamente por los gobernantes Partido Socialdemócrata (CSSD), encabezado por el primer ministro Jiri Paroubek, y la Unión Liberal (US-DEU), así como por el opositor Partido Comunista de Bohemia y Moravia (KSCM).
Paroubek impuso la disciplina de voto en esta cuestión, mientras que el jefe en funciones de los socialdemócratas y ministro de Hacienda, Bohuslav Sobotka, indicó que "los legisladores son elegidos para representar al partido", en cuyo programa figuran las uniones homosexuales.
Han votado en contra la gobernante Unión Democristiana (KDU-CSL) y el opositor Partido Democrático Ciudadano (ODS), cuya presidencia de honor ostenta el presidente checo.
El colectivo de gays y lesbianas checos ha conseguido, al quinto intento, ver aprobada esta ley.

Que pena, pero es lo que hay
Las libertades individuales, más cuando están ligadas a la naturaleza humana de las personas, son imparables. Pronto toda Europa tendrá, con adopción incluida, leyes que equiparen a homosexuales y a heterosexuales. Por cierto, la unica pena que hay es que haya gente que se oponga, eso si que es contranatura, lo que es una enfermedad es la homofobia u odiar a los homosexuales y no el hecho de amar a alguien de tu mismo sexo, pues mientras la homofobia está ligada a una educación, la homosexualidad está ligada a la naturaleza, a algo que el ser humano no puede controlar, y que desde luego si se intenta oprimir lo único que puede crear es una gran frustración en nuestras sociedades. YA ERA HORA!!!