La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó una petición por parte de un grupo de puertorriqueños que solicita que los ciudadanos de dicho territorio puedan votar en las elecciones presidenciales estadounidenses.

La decisión es el capítulo más reciente en el largo debate acerca de los derechos constitucionales de los puertorriqueños.

La isla de Puerto Rico ha sido administrada por Estados Unidos desde 1898, es considerada un Estado Libre Asociado (ELA) y sus ciudadanos no pueden votar en las elecciones presidenciales de EE.UU.

Un abogado involucrado en la apelación -Gregorio Igartua- le dijo a BBC que el equipo de la defensa estaba casi convencido de llevar el caso a la Organización de Estados Americanos.

Como ELA, Puerto Rico tiene autoridad sobre su política interior, supeditada a las leyes estadounidenses, pero no goza del control sobre sus relaciones exteriores.

En este sentido, un delegado puertorriqueño participa en el Congreso de EE.UU. sin derecho a voz ni voto.

Los puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses, pero no pagan impuestos federales.