En el último medio siglo, el cielo de China se ha oscurecido. Al principio se pensó que la causa era un anómalo aumento de los días nublados, pero una investigación realizada por científicos del Laboratorio Nacional del Pacífico Noroeste ha demostrado que no es así. De hecho, en los últimos 50 años aumentaron los días despejados y, pese a ello, los chinos cada vez disfrutan menos de la luz del sol. ¿A qué se debe, entonces, el fenómeno? A la contaminación, que ha creado una cortina de niebla que actúa como un escudo que impide el paso de la luz solar.