Casi el 20% de los estudiantes que se perforan la piel para lucir pendientes, alfileres u otros adornos -práctica conocida como piercing- sufren complicaciones médicas, según reveló un estudio.
Un examen llevado a cabo entre universitarios de Estados Unidos muestra que la mitad de ellos han lucido en alguna ocasión algún tipo de piercing.

Menos de una cuarta parte de los estudiantes lucen tatuajes.

El 17% de esos estudiantes tuvieron algún tipo de problema, especialmente infecciones de origen bacteriológico.

El desangramiento alrededor del área de la piel perforada o el desprendimiento del pendiente son también muy comunes.

Los piercing pueden causar problemas muy variados, desde desangre continuo hasta la excesivo desarrollo de de tejido cicatrizado.

Aún más, si a la hora de efectuar la perforación no se utiliza equipo esterilizado, la persona que se hace el piercing puede sufrir infecciones tan graves como la hepatitis C o el VIH.

Los autores del estudio aseguran que demostraron por primera vez que sólo una minoría de estudiantes universitarios de Estados Unidos no lucen tatuajes o algún tipo de pendiente.

Añaden que si su estudio es representativo del grupo de edad de los jóvenes, las complicaciones representan un costo elevado para la seguridad social.

"Top piercing"

El estudio se hizo entre febrero y marzo de 2001 y se analizaron los casos de 454 estudiantes de la universidad de Pace, en Nueva York.

El 51% de ellos lucían algún tipo de piercing.

Entre las jóvenes, los lugares más populares para llevar algún tipo de colgante, aparte del lóbulo de la oreja, son el ombligo (29%) y el resto de las orejas (27%).

Entre los jóvenes, las orejas son el lugar preferido (31%).

El estudio, publicado por la Clínica Mayo, encontró también que el 23% de los estudiantes llevan tatuajes, pero ninguno ha experimentado complicaciones de salud.