Las autoridades argentinas se encuentran en alerta tras detectarse un aumento en los intentos de fuga de las personas detenidas, 435 de estas se escaparon en 2005, lo que representa un fugado cada 20 horas, informó el diario Clarín.
Crecimiento desmedido:
El periódico argentino aseguró que el número de fugas se incrementó 21 por ciento el año pasado respecto de 2004, cuando lograron escaparse 358 personas de las cárceles y comisarías.
El problema penitenciario argentino, sin embargo, podría ser mayor porque los únicos distritos que aceptaron otorgar datos precisos fueron los de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza, Neuquén, Córdoba, Tucumán, La Rioja y Catamarca.
La población carcelaria argentina crece a un ritmo de casi cinco mil nuevos presos cada 12 meses y los intentos de fuga detectados sumaron el año pasado mil 410, la mayoría de ellos sin éxito.
El distrito más problemático es la provincia de Buenos Aires, ya que en 2005 se fugaron 216 presos desde las comisarías provinciales, mientras que en 2004 lo habían hecho 177 reclusos.
"Son conocidas las quejas de los funcionarios bonaerenses por la cantidad de policías que tienen que usar para custodiar en
comisarías. La solución que proponen es el traslado de esos detenidos a cárceles", señaló el cotidiano.
Agregó que, sin embargo, "las cárceles no alcanzan. El Servicio Penitenciario Bonaerense está abarrotado, con varias unidades que superan el 50 por ciento de sobrepoblación, según el más reciente Censo Penitenciario (diciembre de 2004)".

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados