Cuando queda poco tiempo para el estreno de la versión cinematográfica de El Código Da Vinci, el Opus Dei, prelatura que no queda muy bien parada en la novela de Dan Brown, ha pedido que la película se exhiba con la advertencia de que se trata de una obra de ficción.

El Opus Dei envió una carta a Sony Pictures Entertainment Japan pidiéndole que incluyeran algún tipo de mensaje que advirtiera al espectador de que estaba viendo una obra de ficción, pero ahora la compañía japonesa ha manifestado que esta decisión recaerá en Sony Pictures Entertainment en Estados Unidos, informó hoy la empresa japonesa.

La misiva, firmada por el jefe de la Oficina de Información del Opus Dei en Japón, Seizo Inahata, pedía a Sony-Columbia que considerara la posibilidad de incluir en la película un mensaje en el que se puntualizara que "cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia".

El portavoz del Opus Dei advierte de que el propósito de su mensaje es "informativo" y no "polémico", y se dirige a la división cinematográfica de Sony como "miembros de una empresa japonesa de gran tradición".

La película, dirigida por Ron Howard y cuyo rodaje estuvo rodeado de gran secretismo, no ha sido mostrada a la prensa y algunos medios internacionales han especulado sobre la posibilidad de que incluya el mensaje habitual en las películas de ficción que se pueden prestar a equívocos con personas y hechos reales.

La Iglesia, malparada

En torno al filme, que protagoniza Tom Hanks, se ha levantado una gran polémica, por "la visión deformada de la Iglesia" que ofrece, según palabras de la propia Prelatura del Opus Dei en Roma.

Según el Opus Dei, muchas personas se sienten "ofendidas" por la "falta de respeto" del "Código Da Vinci" hacia la fe cristiana y hacia esa organización en particular.

El Opus Dei ya intentó en su momento que Sony-Columbia eliminara en la película toda referencia a la institución religiosa fundada por el español José María Escrivá de Balaguer.