La batalla de las compañías aéreas para lograr ampliar el número de pasajeros por avión parece no tener límites.

El último episodio lo protagoniza el gigante Airbus, que según el rotativo estadounidense The New York Times, habría empezado a ofrecer la opción de viajar de pie en vuelos interiores a los clientes de varias compañías asiáticas.

La iniciativa, al más puro estilo Hannibal Lecter en El Silencio de los Corderos, consistiría en instalar una especie de camillas almohadilladas verticales con unos arneses especiales.

De esta forma, la clase turística de un hipotético avión que contase con este recurso tendría un singular aspecto: el de decenas de viajeros de pie situados -en paralelo- a una distancia aproximada de 63,5 centímetros los unos de los otros.

Cada avión se ahorraría así un espacio medio de 15,5 centímetros por viajero, lo que permitiría incrementar su número y, de esta manera, compensar los desorbitados precios de los combustibles.

Aunque ninguna compañía aérea ha mostrado todavía interés por estas camillas verticales, la propuesta permite entrever que el futuro de la “clase turista” en los aviones podría terminar pareciéndose a la hora punta de un autobús urbano.