Un espejismo que permaneció cuatro horas ante la vista de miles de personas, una duración muy poco frecuente, se produjo este fin de semana en las costas próximas a la ciudad oriental china de Penglai, informó hoy la agencia oficial Xinhua .
Miles de turistas y residentes de esa ciudad de la provincia de Shandong, famosa por este tipo de fenómenos ópticos, pudieron ver el domingo, casi por arte de magia, una ciudad imaginaria con rascacielos, calles, coches e incluso personas.

Según la información oficial, en la zona llovió durante dos días seguidos y el ambiente era extremadamente húmedo, lo que, unido al calor, ayudó a la formación del espejismo.
Decenas de miles de turistas acuden cada año por estas fechas a Penglai para admirar estos fenómenos ópticos, y sólo el domingo se congregaron más de 30.000 personas.

Penglai, en el punto más extremo de la península de Shandong, era considerado en la antigua China una morada de los dioses, por la proliferación de este tipo de visiones casi oníricas.

Los espejismos se producen cuando la luz se refracta a través de una capa de aire caliente, cercana a una superficie igualmente calurosa (por ejemplo, la arena del desierto o de una playa)

A la caza del espejismo

Hace algunos años, un equipo de la televisión permaneció durante todo un año en Penglai con el propósito de grabar el espejismo y no pudo.

Sin embargo, lo más curioso es que, días después, un grupo cinematográfico que rodaba una telenovela en el Pabellón de Penglai, grabó de forma fortuíta este misterio natural.
Los días 24 y 25 de octubre de 2002, a las 10:00 y 13:00 horas se divisó el espejismo en el norte del Pabellón.

De repente, parecía que las islas se habían transformado en tortugas flotantes, mientras el resto de los islotes adoptaron diferentes formas.

En aquella ocasión, los espejismos duraron 70 y 150 minutos, mientras que este fin de semana los afortunados han podido contemplar esa singular y efímera ciudad de luz durante cási 240 minutos.