
La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba ha condenado a 6 meses de prisión a un funcionario judicial por esconder numerosos expedientes de los que tenía encomendados “porque se le había acumulado mucho trabajo atrasado”.
Según la sentencia, los hechos tuvieron lugar en julio de 2005. “Justo antes de comenzar a disfrutar de su periodo vacacional, el procesado cogió de su armario un gran número de informes y los ocultó en una bolsa de plástico que escondió detrás del equipo de climatización del juzgado, de modo que quedaba fuera del control del magistrado titular del órgano y del secretario”.
Trastorno depresivo
El fallo señala que el 25 de octubre de ese mismo año, un técnico de mantenimiento que revisaba el mencionado equipo climatizador encontró la bolsa, “que entregó a la magistrada, quienes, tras abrirla, comprobaron que contenía cientos de expedientes, escritos, exhortos y notificaciones con fechas comprendidas entre 1999 y 2005”.
El procesado padece un trastorno depresivo, “que unido a una personalidad perfeccionista y obsesiva, le supusieron una leve distorsión de su capacidad cognitiva”.
Junto a la pena de prisión, el trabajador ha sido inhabilitado para su cargo por 18 meses.
