
Una inyección que ayuda a mantener con vida a monos infectados con sida podría ofrecer las mejores pistas hasta ahora sobre cómo fabricar una vacuna efectiva contra el VIH, dijo un grupo de investigadores el jueves.
El experimento proporcionó importantes indicios sobre cómo el virus del sida destruye el sistema inmune y sobre cómo controlar la salud de las personas infectadas, dijeron los especialistas del equipo de investigación.
'Una vacuna de este tipo no aparece para prevenir la infección', señaló durante una entrevista telefónica el médico Norman Letvin, de la Escuela Médica Harvard en Boston, quien ayudó a dirigir el estudio. Lo que la vacuna podría hacer, declaró, es ayudar a las personas infectadas a vivir durante más tiempo sin caer enfermas.
El estudio, publicado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades 25 años después de que se realizara la primera descripción médica del sida, subraya el mayor desafío relacionado con la pandemia: cómo prevenir la infección.
En la década de los ochenta, los investigadores médicos creían que sería fácil fabricar una vacuna contra el virus.
Después de haber gastado más de 3.000 millones de dólares, nadie tiene una vacuna efectiva, a pesar de que más de 30 tipos diferentes están en diferentes etapas de evaluación en seres humanos.
El problema es que el virus, que ha causado la muerte de más de 25 millones de personas desde 1981, ataca las células del sistema inmune que habitualmente defienden contra la infección. El VIH muta constantemente, lo que lo convierte en un blanco cambiante.
El equipo de Letvin vacunó a monos contra el virus de la inmunodeficiencia simia o VIS, utilizando una versión del virus del sida presente en estos animales que es considerada el modelo más cercano a la infección humana.
La mayoría de las vacunas estimulan al organismo a producir anticuerpos, los cuales ayudan a orquestar una respuesta inmunológica contra un virus o bacteria en particular. Pero este mecanismo no funciona con el VIH.
Los científicos creen que es necesaria una segunda clase de respuesta inmune, denominada respuesta inmune mediada por células, para combatir el virus del sida.
Por ello, los investigadores del grupo de Letvin probaron una vacuna que impulsa una respuesta inmune fuerte por parte de estas células, conocidas como células T.
Los monos que recibieron la vacuna del VIS vivieron durante mucho más tiempo al ser infectados con el VIH.
Los vacunados permanecieron con vida 900 días, mientras que los monos que no fueron vacunados murieron en un promedio dentro de 300 días, informó el equipo de Letvin en la edición de la revista Science que se difundirá el viernes.

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