Las canciones de Cliff Richard, Engelbert Humperdinck y otros músicos de otra generación podrían utilizarse como arma disuasoria contra los jóvenes gamberros en algunos barrios de ciudades británicas, según ha informado hoy el dominical "The Independent on Sunday".

Un memorando de la Asociación de Municipios propone probar aquí un método experimentado ya con éxito en Sydney (Australia), donde bastó emitir por altavoces canciones como "Copacabana" o "Mandy" para dispersar a los jóvenes reunidos en un aparcamiento.

En ese documento se propone a los Ayuntamientos reproducir en lugares públicos canciones que cualquier gamberro consideraría "casi insoportable escuchar" por considerarlas pasadas de moda, añade el rotativo.

Entre las recomendadas por sus supuestos efectos disuasorios figuran "Release me", de Engelbert Humperdinck, la navideña "Mistletoe and Wine", de Cliff Richard o "Close to You", de The Carpenters.

Las canciones podrían reproducirse en galerías comerciales, aparcamientos urbanos e incluso en las plazas públicas donde se juntan los jóvenes para hacer gamberradas que tanto molestan a los vecinos.

En algunas estaciones del metro londinense puede escucharse ya música clásica, también disuasoria para muchos, pero la Asociación de Municipios considera que sólo algunos de los éxitos de los sesenta y setenta pueden ahuyentar a los gamberros sin estigmatizar a los jóvenes en general.

"Aunque se trate de canciones que nos gustan a todos, ningún gamberro quisiera que le asociaran con ellas", declaró un portavoz de la Asociación.

Algunos piensan, sin embargo, que la medicina propuesta puede incluso tener el efecto contrario, pues es posible que los gamberros le tomen incluso el gusto.

Así, un invento en principio disuasorio conocido como el "mosquito" porque emite un sonido tan agudo que sólo lo oyen los jóvenes es utilizado por éstos para sus teléfonos móviles porque tiene la ventaja de que no lo oyen los maestros.