La comunidad homosexual de Nueva York ha comenzado la semana del orgullo gay con una concentración en Manhattan en la que, además de la fiesta y la alegría, no se perdieron de vista los asuntos que mas preocupan a este colectivo: el sida, la droga y la violencia homófoba.

Muy animados y con ganas de pasarlo bien, cientos de neoyorquinos se han acercado a Bryant Park, un pequeño parque junto a Times Square, para celebrar el inicio de siete días de fiesta y reivindicaciones, que concluirá el domingo próximo con el tradicional desfile del orgullo gay por la quinta avenida.

El sol y el calor, que por fin han llegado a la "Gran Manzana" para quedarse, ayudaron al éxito de una jornada en la que cientos de banderas arco iris -símbolo de la comunidad gay- ondearon por el corazón de la ciudad.

Sin embargo, algunas noticias aparecidas en las últimas semanas en los medios han hecho saltar las luces de alarma entre los homosexuales.

Recientemente, con motivo de la reunión de alto nivel sobre el sida, la ONU hizo público un informe en el que se expresaba preocupación por que en los últimos años se ha observado una relajación en los hábitos de seguridad en las practicas sexuales entre homosexuales.

Además, las drogas también fueron uno de los puntos a tratar. Entre las más usadas por los hombres homosexuales destaca el "crystal meth", una metaanfetamina que bloquea las inhibiciones y aumenta la probabilidad de que se realicen prácticas sexuales de riesgo, lo que ha desembocado en un incremento de los casos de sida, sífilis y otras enfermedades de transmisión sexual.

Según algunas asociaciones, el 15 por ciento de los varones homosexuales de Nueva York han utilizado alguna vez esta droga. Para Winkleman, "el crystal meth es un problema enorme, como también lo son el alcoholismo o el consumo de cocaína, aunque en el caso del crystal el problema es mayor por su alto poder adictivo".

Además, en los días previos a la semana del orgullo gay se han producido varias agresiones en grupo a homosexuales, lo que ha provocado una cierta inquietud en el colectivo. El caso con mayor eco en los medios fue el de el artista "drag" Kevin Aviance, Drag Queen al que un grupo de seis adolescentes le fracturaron la mandíbula.

Durante el año pasado se denunciaron 23 agresiones homófonas en Nueva York, cinco mas que el año anterior.

Según Winkleman, en la mayoría de los casos los agresores justifican la agresión asegurando que la víctima intentó iniciar algún tipo de acercamiento de carácter sexual y se sintieron amenazados. "Tu sexualidad es tan amenazadora para mi y me ha asustado tanto que he tenido que golpearte. Eso es lo que les sucedió a los agresores en el caso de Kevin", explicó.

En el estado de California existe una ley que afirma que el "miedo" a los homosexuales "no es una defensa para justificar una agresión", y Winkleman espera que, con la elección de Maloney, esta legislación pueda llegar también a las calles de Nueva York.