La actriz ganadora de un Oscar Nicole Kidman y su prometido, el cantante de country Keith Urban dijeron el lunes que habían vuelto a Australia para casarse.

"Estamos contentos por estar de nuevo en Australia. Hemos venido para celebrar nuestra boda con nuestra familia y amigos", dijo la pareja en un comunicado publicado en Sydney por la publicista de Kidman.

La televisión australiana mostró unas imágenes en las que la actriz descendía de un avión privado a primera hora del lunes, pero no estaba acompañada de Urban.

Los medios locales informaron de que Kidman y su novio celebrarían su matrimonio el sábado 25 en la capilla católica Mary Mackillop, cercana a la casa de ella en un barrio a las afueras de la ciudad.

Los padres de la actriz llegaron el lunes a su casa, sonriendo y diciendo que estaban contentos de ver a su hija pero no revelaron ningún detalle del enlace.

En la casa de Kidman en Sidney se ha instalado un fuerte dispositivo de seguridad, con una cámara en la puerta principal y guardias en la calle, para evitar que los fotógrafos puedan obtener imágenes.

La pareja terminaron con los rumores cuando el mes pasado anunciaron su compromiso.

Kidman y Urban, ambos de 38 años, se criaron en Australia.

"Para ser sincero no sé si ha llegado. Sabía que iba a venir", comentó el padre jesuita y amigo de la familia Paul Coleman.

Preguntado sobre si oficiaría la ceremonia y si se celebraría este fin de semana, Coleman dijo: "En el momento espero que todo esté bien. Aún no tengo detalles. Tengo que esperar a ser avisado. No se me permite decir mucho".

La actriz y Urban se conocieron en enero de 2005 en una cena organizada por el gobierno australiano para homenajearlos en Los Ángeles.

Durante su matrimonio con Cruise, que finalizó en 2001, Kidman se introdujo en la cienciología.

Pero el padre Coleman, que le aconsejó en la nulidad de su matrimonio, dijo que su próximo enlace le ha mostrado que la cienciología no ha minado su fe católica.

La falta de confirmación ha alimentado la especulación en los medios del país, con los periódicos del fin de semana informando de que los invitados habían jurado guardar secreto y especulando sobre el vestido de la novia.