La motivación humana es la que determina que nos comportemos de una forma determinada. Conocer en qué consisten las motivaciones, cuáles son las principales motivaciones y qué actitudes favorecen la motivación puede ser de gran ayuda.

1. ¿Qué es la motivación?

El estudio de la motivación humana despierta mucho interés y curiosidad.
La motivación es, junto con las circunstancias, lo que mueve al hombre a actuar en una determinada dirección, lo que determina que nos comportemos de un modo concreto y no de otro. Conviene aclarar que la conducta está determinada por varios motivos al mismo tiempo y que estos pueden cambiar o variar en función de las circunstancias y etapas de la vida.

Cuando uno está motivado es cuando se triunfa y se tiene éxito. El entusiasmo y la maquinación de proyectos mantienen despierta la vitalidad y ayuda a descubrir nuevos caminos. La verdadera motivación se consigue con un plan elaborado, determinando claramente la meta que uno quiere conseguir, ya que a veces, nos formamos estilos de vida que nos permiten pocas oportunidades para la motivación.

2. Tipos de motivaciones

Las motivaciones pueden ser internas o externas al organismo.
Como motivaciones internas entendemos aquellas que nos llevan a actuar no por recompensas externas sino por la satisfacción derivada de ejecutarlas, es decir, por el hecho en sí, por ejemplo la satisfacción personal de hacer ciertas cosas, los retos, el afán de conocimientos, la curiosidad, las sensación de dominio, etc.

Sin embargo se consideran motivaciones externas las recompensas e incentivos como la aprobación, el reconocimiento, premios materiales, etc.

Conviene aclarar que en muchas ocasiones lo que motiva al hombre es la satisfacción de necesidades como el hambre, la sed, el sueño,...En estos casos, una vez cubiertas las necesidades se olvidan y desaparece la motivación o impulso.

3. ¿Cuáles son las principales motivaciones?

Las motivaciones son diferentes en cada ser humano; lo que motiva a uno a otro lo deja indiferente, lo que en una etapa de la vida nos produce satisfacción, en otra nos aburre.
Las motivaciones humanas son muchas y muy variadas pero conviene hacer especial mención a las motivaciones sociales, a las motivaciones para el crecimiento personal y a los valores.

- Las motivaciones sociales adquieren forma en el terreno de las relaciones interpersonales: Necesidad de sentirse querido, valorado, aceptado por los demás, necesidad de buscar aprobación, etc.

- Las motivaciones para el crecimiento personal o para lograr el éxito nacen de esa necesidad que tiene el ser humano de superar metas elevadas y se produce sobre todo en aquellas personas que se proponen alcanzar aquellas cosas que suponen un reto.

- Los valores y las ideas constituyen también una fuente de motivación, ya que supone luchar por aquello en lo que uno cree.

4. Actitudes que facilitan la motivación

- Diferentes investigaciones han demostrado que las personas que tienen cierta estabilidad emocional se motivan mucho mejor que aquellas que son inmaduras e inestables.
- La confianza en los demás y en uno mismo ayuda a la motivación. Las personas con una buena autoestima suelen estar más motivadas que las inseguras y desconfiadas.

- Capacidad de ser autocríticos.

- El autoconocimiento: conocer nuestras necesidades y después elaborar un plan para conseguirlas. Para esto es muy importante el conocimiento de uno mismo, muchas veces no sabemos lo que queremos, dudamos sobre nuestras capacidades, nos falta decisión.

- Habilidad de implicarse en lo que uno hace con sentido de la responsabilidad.