
Casi todos tenemos algún familiar o amigo que se queja continuamente de sufrir alguna enfermedad. Es muy probable que no sepamos que podemos tener al lado una persona que sufre un trastorno psicológico que es la hipocondría. Por ello, es importante saber identificar si esto es así, cuáles son las causas y como se puede tratar a estas personas.
1. ¿En qué consiste la hipocondría?
Consiste en una preocupación exagerada por padecer alguna enfermedad que en realidad no se tiene. Este temor persiste a pesar de hacerse revisiones y exploraciones médicas donde aparece que el paciente no tiene ninguna enfermedad.
Según la CIE (Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud): el paciente debe estar convencido de padecer como máximo dos enfermedades importantes y que al menos conozca el nombre y la sintomatología de una de ellas.
Los síntomas más frecuentes son ansiedad y depresión. Estas personas se dedican exclusivamente al cuidado de sí mismos, llegando incluso a abandonar las tareas diarias como el trabajo, amigos, hobies, etc. Llegan a obsesionarse de tal manera que no piensan en otra cosa y no tienen otro tema de conversación que no gire en torno a la sintomatología que, según ellos, están padeciendo.
Acaban convirtiéndose en personas que analizan muy detenidamente cada síntoma, continuamente se toman el pulso, la temperatura, la tensión, analizan cada parte de su cuerpo: un lunar, los ojos, la forma de toser, los latidos del corazón, etc. Además, tienen mucha información de las enfermedades que creen padecer, utilizan una terminología muy avanzada para describir los síntomas, están continuamente leyendo artículos, libros, prospectos de las medicinas, etc. Muchos acaban por convertirse en especialistas en nutrición.
2. ¿Cómo actúan?
El proceso mental que suele seguir el hipocondríaco suele ser el siguiente:
- En primer lugar se auto-diagnostica una enfermedad con arreglo a unos síntomas que, según él, cree que padece.
- Después acude al médico, le explica lo que le ocurre, el medico le explora, a veces se le hacen análisis, radiografías, etc.
- Cuando el médico tiene un diagnostico y le dice que no tiene ninguna enfermedad, el paciente se calma y se queda tranquilo un rato pero, al poco tiempo, vuelve a aparecer la angustia y la preocupación.
No sería de extrañar que la preocupación excesiva y la ansiedad que ello les produce acabe por producir síntomas reales y somatice las preocupaciones y miedos.
3. Causas
- Educación sobreproteccionista en la que se le inculca miedo por todo. Suele ser padres que continuamente están advirtiendo a sus hijos de los peligros que hay en todo. Muchos padres están continuamente hablando de enfermedades, tragedias, etc. Y sin querer transmiten inseguridad y miedo a los hijos.
- Personas que han tenido malas experiencias relacionadas con las enfermedades. Cuando alguien ha padecido alguna enfermedad grave o ha vivido cerca de personas que la han sufrido no es de extrañar que se desarrolle ciertos temores y obsesiones por la enfermedad.
- Cuando se aprende a llamar la atención poniéndose enfermo. Muchas veces, se aprende desde la infancia que cuando nos ponemos enfermos todos los que nos rodean van a estar pendientes de nosotros.
- A veces el problema está en la interpretación de los síntomas: puede ocurrir que el origen sea una depresión que aún está latente y permanezcan los síntomas de ansiedad y miedo.
- Los niños que tienen cerca un familiar hipocondríaco tienen más probabilidad de serlo de mayores.
4. Tratamiento
Es muy difícil el tratamiento ya que el hipocondríaco difícilmente va a reconocer que lo que él padece es una enfermedad psicológica. Él siempre va a pensar que su problema es físico y que por consiguiente la ayuda que necesitará será médica.
El tratamiento más adecuado será la combinación de psicofármacos y terapia psicológica. Los fármacos se utilizan para controlar la ansiedad y con la psicoterapia lo que se pretende es que disminuya la angustia y el miedo que aparecen al pensar que se está padeciendo una enfermedad grave.
Lo primero que se le pide al paciente es que deje de ir continuamente al médico y que evite hablar de enfermedades. Para ello es muy importante contar con la colaboración de la familia y amigos cercanos.
El psicólogo le va a enseñar a enfrentarse al problema y para ello tiene que aprender a distinguir los síntomas que son reales de los que no lo son. Las técnicas más utilizadas son las siguientes:
- La de sensibilización: se le pide al paciente que imagine las situaciones temidas y que tiende a evitar para que poco a poco pueda enfrentarse a ellas sin miedo. Para ello previamente se les entrena en relajación, es decir, antes de que empiece a imaginar las situaciones temidas el terapeuta se asegura que el paciente esté relajado y en disposición de comenzar a imaginar estas situaciones.
- Otra técnica utilizada es el control del pensamiento, se le enseña a parar el pensamiento cuando aparezcan las ideas relativas a los síntomas y la enfermedad.
- Entrenamiento en estrategias de resolución de problemas, toma de decisiones, enfrentarse a situaciones difíciles, etc.
- Se trabajan también las ideas irracionales y se les ayuda a eliminarlas y sustituirlas por otras alterativas.
- Exposición a sensaciones corporales para que se pierda el miedo a los síntomas que según ellos son la base de su enfermedad. Se les enseña tanto a aceptarlos como a luchar contra ellos.
A la familia se le informa sobre cuál es la verdadera enfermedad que sufre el paciente hipocondríaco, y se les ayuda a entender cuál es el problema real. Después se le pide colaboración y ayuda.

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