La revolución iPod ha supuesto algo más que la extensión masiva de los reproductores de música digital. Alrededor del fenómeno han nacido miles de accesorios para hacer de un aparato potente, un dispositivo más interesante, duradero y versátil. Estos son algunos ejemplos.

Una de las cuestiones que más se han criticado al iPod es que las baterías no duran todo lo que los usuarios quisieran. Por esa razón, los dispositivos y baterías que alarguen el uso continuado del aparato es uno de los accesorios más demandados. Hay todo tipo de baterías en el mercado, por ejemplo el sistema MyPower, una batería con un soporte que vale tanto para cargarla, como para sincronizar el iPod con el ordenador. Puede alargar la autonomía del aparato hasta las 32 horas -según versión del iPod-.

Para los más exigentes en lo que se refiere a la batería -o para los que más se mueven por el mundo, donde a veces es difícil encontrar un enchufe-, la respuesta es Solio, un cargador solar que, cuando está plegado, cabe en la palma de la mano. La versión para el reproductor de Apple -que viene con su conector- cuesta unos 80 euros y se puede adquirir en la web del fabricante, solio.com. Aparte se pueden comprar adaptadores (17 euros) para teléfonos móviles y PDAs, con lo que con un Solio y varios adaptadores los más aventureros pueden tener todos sus cacharros funcionando estén donde estén.

Carcasas para todas las ocasiones
Para aquellos que utilicen su iPod constantemente y se les haya quedado la carcasa un poco fea, en podshop.com venden iDrops, un líquido que restaura la superficie acrílica del aparato. Por cierto, para evitar golpes y ralladuras, en la misma web venden el iPod Holder, una base transparente para descansar el reproductor en lugar de tenerlo en la mano o sobre la mesa.

Otra posibilidad para conservar la carcasa intacta, mientras se evitan los golpes del iPod y se le da un toque personal son las variadas fundas de goma que están a la venta. Aunque los diseños son sorprendentes, las hay que se salen completamente de todo lo visto hasta ahora, tomando ingeniosas formas. Una de las más curiosas es iGuy, una funda de goma a la que se le han incorporado en ese material brazos, que se pueden mover y colocar en las más variadas posturas, y unas piernas que soportan al iPod de pie. Se puede ver en speckproducts.com. Aunque si lo que buscas es algo especialmente resistente que valga tanto para esquiar, como para nadar, la solución se llama LiliPod y es una carcasa dura y hermética que resiste los golpes y el agua. Se puede comprar por 39,99 euros (34,99 euros la versión para iPod mini) en lilipods.com.

Extensiones
Aunque el iPod de por sí es un aparato muy bien diseñado, ha habido fabricantes que se han estrujado la cabeza para desarrollar algunos accesorios que pueden resultar muy interesantes. Baste algún ejemplo para ilustrarlo: DLO iBoom convierte el iPod en un potente radiocasete. Se trata de un aparato con dos altavoces -con una potencia de 20 vatios por canal- y una radio incorporada, que tiene un espacio para encajar un iPod, de tal manera que el sonido saldrá por los altavoces. Funciona con pilas, pero una vez conectado el iPod no sólo puede funcionar conectado a la red eléctrica sino que de hecho se convierte en un soporte de recarga para el aparato. Se puede adquirir en tiendas de Internet como everythingipod.com.

Por cierto, en esa misma web, al igual que en otras, puedes encontrar otros interesantes accesorios, desde sistemas para acoplar el iPod al coche, a todo tipo de clips para llevar el aparato. Una advertencia: si estás enamorado de su iPod puedes terminar gastándose en accesorios más de lo que te costó el aparato, porque es una auténtica locura.