
La primera estrella del universo fue una enorme masa candente que brilló con más fuerza que cualquier otra. Un nuevo modelo de ordenador especializado en cálculos astronómicos sugiere que el astro también se formó mucho antes de lo que se pensaba hasta la fecha.
Durante muchos millones de años después de que nuestro universo se formara no existía ninguna estrella. Y entonces se formó la primera: la estrella “primordial”, que nació unos 155 millones de años después de la explosión de nuestro universo tras el Bing Bang.
Los nuevos cálculos, que indican que este hecho tuvo lugar mucho antes, cuando el universo tenía tan solo 30 millones de años, sugieren que fueron necesarios otros 370 millones de años para que se formara la primera galaxia, similar en tamaño a nuestra Vía Láctea.
La fecha exacta
Mediante el empleo de detalladas simulaciones informáticas, los astrónomos reconstruyeron las condiciones bajo las que nació la primera estrella así como la secuencia precisa de pasos que sucedieron al hecho y que darían lugar con posterioridad a la formación de otras estrellas y finalmente galaxias.
Los astrónomos sospechan que la primera estrella se formó en una densa nube de materia oscura y gas. También opinan que muchas galaxias actuales son producto de la combinación de galaxias mucho más pequeñas durante los primeros tiempos de nuestro universo.
El determinar la fecha de formación de la primera estrella, no obstante, ha sido extremadamente complejo, dado que ni siquiera el más poderoso superordenador no puede simular más que pequeñas porciones del universo de una vez.
“Para estimar cuándo se formaron las primeras estrellas, hemos de recordar que los primeros 100000 fragmentos de masa solar confluyeron en zonas que casualmente tenían densidades especialmente altas desde el principio”, afirmó Rennan Barkana, astrofísico de la Universidad de Tel Aviv en Israel.
“Inicialmente eran escasas las zonas de ese tipo en el universo, por lo que es improbable que una simulación tan limitada pueda encontrar esas regiones a corto plazo”, dijo Barkana.
El modelo creado por Barkana y sus colegas sortea este problema estimando aproximadamente cuántas aglomeraciones de materia oscura lo suficientemente grandes como para albergar la primera estrella se hallaban presentes en diferentes momentos de la existencia del universo.
Las primeras generaciones
Calculan los astrónomos que la primera estrella tenía una masa unas 100 veces igual a la del sol, y emitía grandes cantidades de radiación energética, especialmente de la gama ultravioleta. De hecho si el ojo humano hubiera podido verla, la habría percibido de color violeta-azulado.
El astro, que brillaba más que la mayoría de las estrellas existentes, tuvo una vida de entre 2 y 3 millones de años. Una corta edad teniendo en cuenta que algunas de las estrellas “modernas” llegan a vivir varios billones de años.
Los científicos creen que cuando agotó su combustible, la primera estrella explotó en un titánico cataclismo (llamado supernova), lanzando pesados fragmentos de su estructura al espacio, y sentando así las bases para la formación de una nueva generación estelar.
Pasado un corto espacio de tiempo, las estrellas comenzaron a aparecer en abundancia en todo el universo. La segunda generación se formó en el espacio de un millón de años tras la primera, de forma que en 5 millones de años había unas 100, que en otros 10 millones se convertirían en 10000.
A diferencia de esa primera estrella, compuesta en gran parte de hidrógeno y helio, las estrellas que vinieron después contenían elementos más pesados, como carbono y hierro.
Aún visible
La luz una vez emitida por la primera estrella del universo podría ser detectable hoy en día, según afrimó Barkana.
Cuanto más viejo es un objeto en el espacio, más lejos está. Se precisaría de un telescopio 100 millones de veces más sensible que el Telescopio Espacial Hubble para ser capaces de observar la luz de esa primera estrella. Una labor compleja, pero no imposible.
“Si la primera estrella fue tan grande y liberó a su muerte tan enorme cantidad de energía, podríamos tener la oportunidad de ver la explosión con el instrumental que se prevé estarán disponibles la próxima década”, aventuró Barkana.
fuente: agencias
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