
El desprendimiento de un filamento magnético a consecuencia de una explosión en la superficie solar provocará mañana en la Tierra una tormenta geomagnética, aunque será de intensidad moderada.
Según informa hoy la NASA en su página web, la erupción solar tuvo lugar ayer y mandó al espacio unas ondas energéticas que atravesaron la atmósfera solar aunque no llegaron directamente a la Tierra.
La nube de partículas ionizadas no llegará al campo magnético terrestre hasta mañana provocando a su paso una tormenta geomagnética.
Perjudicial para algunas personas
Esas perturbaciones producen las auroras boreales, interfieren las trasmisiones de radio e influyen de modo negativo en la salud de las personas que son sensibles a las alteraciones del campo magnético terrestre.
Según su intensidad, las tormentas geomagnéticas también pueden afectar el funcionamiento de satélites, redes eléctricas, sistemas de navegación y oleoductos.
