A finales de los años 70 dos formatos de video, Betamax y VHS, luchaban por hacerse un hueco en los hogares. Estos sistemas ofrecían por primera vez la posibilidad de grabar los contenidos emitidos por televisión para visionarlos posteriormente. Pero uno de los dos tenía que sucumbir frente al otro. El VHS, desarrollado por la compañía JVC, mucho más sencillo de manejar, fabricar y rebobinar que el Betamax, creado por Sony, terminó por imponerse.

La desaparición del Betamax supuso un duro golpe para los usuarios que habían apostado por este sistema, debido al importante desembolso de dinero que entonces era necesario para hacerse con uno de estos codiciados videograbadores. Salvando las distancias, algo similar puede ocurrir dentro de unos años, pues dos nuevas tecnologías se disputan el trono que ahora ocupa el DVD, el formato que ha hecho que el VHS sea ya un lejano recuerdo para muchos.

Con la llegada de la televisión de alta definición y de las nuevas pantallas de plasma se hace necesario un nuevo dispositivo con una mayor calidad de imagen y sonido que el DVD y que, además, permita más horas de grabación. La respuesta es el láser azul, cuya longitud de onda es inferior a la del láser rojo, que utilizan los DVD convencionales, y es capaz de leer marcas de menor tamaño sobre la superficie del disco. Hasta aquí no habría ningún problema si no fuera porque la industria no se ha puesto de acuerdo y se ha dividido en dos estándares distintos: Blu-Ray y HD-DVD.

Ambos sistemas tienen el mismo objetivo: eliminar el uso de los viejos videos VHS para grabar contenidos de televisión y convertirse en estándar de sistemas de almacenamiento de PC. Cada uno tiene sus propios defensores. Detrás de Blu-Ray se encuentra Sony, que cuenta con el apoyo de conocidas empresas como Apple, Samsung o Panasonic. Por su parte, el HD-DVD tiene como principales promotores a Toshiba, NEC, Sanyo y Thompson.

Hasta 100 gigas
Las dos tecnologías cuentan con características propias. El disco HD-DVD tiene capacidad para almacenar 30 gigas y puede grabar hasta ocho horas de película de alta definición. El Blu-Ray mejora estas prestaciones ya que cuenta con discos de hasta 50 gigas de capacidad -incluso se ha llegado a fabricar uno de 100 gigas-, pero presenta la desventaja de que su tecnología es más difícil de desarrollar y, por lo tanto, tendrá un coste mayor que el HD-DVD.

De momento no se sabe quién conseguirá vencer en esta batalla, a menos que suceda un milagro y Sony y Toshiba lleguen finalmente a un acuerdo para unificar los formatos. En principio, parece que los grabadores HD-DVD aterrizarán antes en el mercado, lo que supone un tanto a favor de Toshiba y sus aliados; pero Sony cuenta con un caballo ganador llamado PlayStation 3, que está previsto salga a la venta la próxima primavera y lleve a miles de casas el disco Blu-Ray.

Apoyo de la industria del cine
Clave en el triunfo será el apoyo de la industria cinematográfica, muy interesada en poner punto y final al DVD tradicional. Y es que con los nuevos formatos los estudios de cine pueden desarrollar nuevos mecanismos de protección de derechos de autor y sistemas anticopia más sofisticados que los que ahora utilizan en los DVD comerciales.

Además, son muchos los que piensan que más allá de la calidad, el ganador de esta carrera será el que cuente con un catálogo de títulos más amplio. En este caso, la reciente compra de la productora y distribuidora Metro Goldwyn Mayer (MGM) por parte de Sony le da acceso a más de 9.000 películas.

El formato HD-DVD cuenta con el apoyo de los estudios Warner, Fox y Disney, aparte del soporte del DVD Forum, que engloba a 220 empresas de electrónica, entretenimiento y compañías cinematográficas. Pero por ahora la autorización del DVD Forum es sólo para productos que exclusivamente pueden ser leídos por el dispositivo, como una película, y para el futuro queda el permiso para un estándar que también permita grabar.

La última palabra, en cualquier caso, la tienen los consumidores que, al igual que ocurriera en la década de los 70, dudarán entre uno y otro. Muchos esperarán a que aparezcan reproductores que puedan reconocer tanto Blu-Ray como HD-DVD. En este sentido, la firma Samsung se ha curado en salud y ya ha anunciado que a finales de año lanzará un aparato que lee ambos sistemas.

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