Dormir bien no sólo es cuestión de cantidad de horas dedicadas al sueño sino de calidad, puedes estar en la cama 10 horas cada día y no tener un sueño reparador. Esta lista te indica si tu sueño es de mala calidad.

1. Los síntomas

- Te pones enfermo con facilidad, especialmente eres propenso a las infecciones víricas y bacterianas en cualquier época del año.

- Te cuesta dormirte por la noche, o te despiertas antes de que suene el despertador.

- Sientes cansancio crónico, alternado con periodos cortos de exaltación.

- Sientes pesadez y malas digestiones después de comer.

- Alternas periodos de estreñimiento o de diarrea.

- Si tienes tendencia a engordar, ganas peso rápidamente a pesar de comer poco y mal. O si tu problema es que adelgazas sin querer, notas como a pesar de comer mucho, cada vez pierdes más kilos.

- No eres capaz de rendir bien durante el ejercicio, y no te recuperas de los esfuerzos.

- Sientes deseos impulsivos por alimentos poco nutritivos como dulces, galletas, golosinas, chocolate, patatas fritas, etc.

- Tu estado nervioso es muy inestable, alternas periodos de depresión con ansiedad.

- Estás de mal humor y lo pagas con la gente que te rodea.

- Olvidas las cosas importantes, no tienes memoria.

- No puedes concentrarte.

- Tu aspecto físico es lamentable, tienes ojeras, tu piel está pálida, el pelo se te cae, etc.

Si experimentas más de estos 5 síntomas, analiza cómo duermes cada noche y cuál es tu nivel de estrés, porque si arreglas tus problemas de sueño, notarás cómo pierdes kilos sin darte cuenta.

Yolanda Vázquez Mazariego
Sport Life

Revista líder en España en Deporte y Salud