La Administración Oceánica y Atmosférica Nacional de Estados Unidos, NOAA (por su sigla en inglés), predijo que en lo que resta del año podría haber entre tres o cuatro huracanes fuertes en la zona atlántica.

En un informe, difundido este martes, indica que hasta el 30 de noviembre se producirán entre 12 y 15 tormentas, de las cuales, unas cuatro podrían convertirse en huracanes.

Aunque el nuevo pronóstico tiende a disipar temores, disminuyendo la cantidad de fenómenos incluidos en la predicción de mayo pasado, los meteorólogos estadounidenses consideran que lo peor aún está por llegar.

"Si usted mira los datos de los últimos cien años, comprueba que históricamente las tormentas más fuertes comienzan a formarse a finales de agosto", le dijo a BBC Mundo Ciencia, el especialista Lixion Ávila del Centro Nacional de Huracanes de la NOAA.

Sus comentarios se producen cuando "Chris", la tercera tormenta tropical de este año, se debilita completamente luego de amenazar el Caribe y ser degradada a depresión tropical.

La sombra de Katrina

De todos modos esto significa, cinco menos tormentas formadas en relación con el mismo período del año pasado, que pasó a la historia como la temporada ciclónica más intensa y destructiva.
En 2005 se registraron 28 tormentas tropicales y 15 huracanes, de los cuales siete fueron calificados entre las categorías 3 y 5 de la escala de intensidad Saffir-Simpson que tiene un máximo de 5.

Sólo el huracán Katrina dejó más de 1.300 muertos y daños por más de US$80.000 millones y se convirtió en el desastre natural más costoso en la historia estadounidense.

Tanto Katrina como Rita se fortalecieron con las temperaturas elevadas en el Golfo de México, antes de entrar en Louisiana y Texas.

Sin Niños

"Eso no fue algo común. Fue un fenómeno que ocurre cada cien años", expresó Ávila. "Este año estamos pronosticando una temporada por encima de lo normal", agregó.

El informe coincide con los pronósticos del equipo que dirige en la Universidad de Colorado, el pionero de la meteorología, William Gray, que también redujo el número de tormentas pronosticadas originalmente.

Los meteorólogos del NOAA, indican que las temperaturas en las aguas del Atlántico, la presión del aire y el viento, presenta condiciones favorables, pero aún así, la temporada de huracanes 2006 estará por encima del promedio.

Ávila descartó también la ausencia de los fenómenos La Niña o El Niño que también contribuyeron a la cantidad e intensidad de huracanes registrados el año pasado.

"Simplemente tendremos condiciones neutrales", indicó, aunque reiteró que el promedio de tormentas será superior y que la intensidad de éstas todavía está por verse desde fines de este mes.

fuente:bbc