Para los habitantes de una aldea en el norte de China esta vez "el malo" de la historia no fue el lobo.

Y los vecinos probablemente más bien se desvelen si cuentan ovejas: un rebaño de estos animales se comió el equivalente a US$12.000 correspondientes a los fondos públicos del poblado.

La historia comenzó cuando un campesino, identificado por su apellido, Zhang, decidió esconder el dinero bajo pacas de pasto.

De ese modo pensaba poner los recursos a salvo de los ladrones que operan en esa zona de la norteña provincia de Shaanxi.

Pero se equivocó: llegaron las ovejas y engulleron el alimento y con él los billetes de yuan para desesperación de los aldeanos.

Sin dinero y menos ovejas

La solución fue radical: Zhang y varios funcionarios vecinales sacrificaron a una decena de los animales en un intento de rescatar algo del dinero.

El esfuerzo no dio resultado porque de los estómagos de los animales sólo pudieron extraer fragmentos medio digeridos de los billetes, que pegaron y trataron de reconstruir.

De acuerdo con una información del periódico Noticias de Pekín, los empleados del banco al que acudieron los pobladores mostraron sus comprensión por el problema que atravesaban.

Sin embargo, sólo pudieron cambiarles una parte de los billetes recuperados, que aunque no se reveló el monto sí se dijo que era una cantidad modesta.

Ahora los aldeanos chinos se quedaron sin la mayor parte del dinero y con menos ovejas.

El campesino Zhang sufre además el remordimiento de haber colocado los fondos públicos en un lugar insospechado para los maleantes, pero apetecible para las bestias.

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