
Directores destacados utilizaron el viernes el Festival de Cine de Venecia para criticar al gobierno del presidente estadounidense, George W. Bush, la guerra en Irak y al propio Hollywood y presentaron tres crudas películas para expresar sus puntos de vista.
Oliver Stone, quien se encuentra en la ciudad de los canales para la promoción europea de World Trade Center, dijo que estaba preocupado acerca de cuándo terminará la "guerra contra el terror", si alguna vez esto sucede.
"Muchos de nosotros estamos preocupados de que pudiera empeorar", dijo a periodistas después de la proyección de su película, que ya fue estrenada en Estados Unidos.
"Creo que las cosas se han puesto muy oscuras (...), las consecuencias del 11 de septiembre son peores que aquel día en sí", agregó Stone, quien dijo que, como veterano de la guerra de Vietnam, tiene razones para estar deprimido.
El cineasta añadió que los atentados del 11 de septiembre han sido muy politizados. 'El 11 de septiembre se convirtió en una cuestión de miedo', afirmó.
Stone también criticó a su propia industria, al señalar que películas como 'Black Hawk derribado' y 'Pearl Harbour' hacen 'un culto a la maquinaria de guerra'.
"Es un país para los ricos"
Spike Lee, quien también se encuentra en la ciudad para dar publicidad a una película en Europa, fue habitualmente franco con respecto a Bush.
"Es un país para los ricos", indicó el director al hablar sobre el huracán Katrina y la respuesta del gobierno estadounidense a la emergencia.
"A Bush no le importa la gente pobre o que no es blanca. Si se es pobre, él no se interesa por uno, punto. Hay que tener cierta cantidad de dinero en la cuenta bancaria, y ahí uno tiene importancia", dijo.
Lee se refirió al presidente y sus principales representantes como 'seres humanos terribles'.
Verhoeven sólo ve oscuridad
Paul Verhoeven, el director de cine holandés más conocido por sus éxitos de Hollywood Instinto Básico y Desafío Total, dijo que ve pocas razones para ser optimista.
"Es difícil imaginar que hay una enorme cantidad de esperanza disponible para la raza humana", dijo el viernes en una conferencia de prensa por su nueva película Black Book, sobre la Segunda Guerra Mundial.
"Entre nosotros mismos hemos matado a 150 millones de personas (en el siglo XX). Los seres humanos a menudo somos animales para los demás", agregó.
La respuesta de Verhoeven fue para pintar el sombrío cuadro de Holanda al final de la guerra, retratando a los luchadores de la resistencia contra los nazis no sólo como héroes sino también como traidores.
Verhoeven insinuó que regresó a Holanda para hacer 'Black Book' porque estaba desilusionado con Hollywood.
"Es verdad que después de la última película que hice en Los Angeles me sentí tan vacío como el filme", comentó refiriéndose a su película El hombre sin sombra del 2000.
Verhoeven también insinuó que las grandes estrellas de cine tienen demasiado poder.
fuente:20minutos.es
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