Una de las preocupaciones más frecuentes de los padres ante la llegada de un nuevo hijo es la aparición de los celos entre los hermanos. Empiezan a interesarse por este tema y se esfuerzan por encontrar respuesta al origen de la aparición de los celos, la gravedad de los mismos y sobre todo, por saber qué pueden hacer para evitar su aparición o para paliar sus efectos.
1. ¿Qué son los celos?
Los celos son una respuesta emocional ante una supuesta pérdida de afecto.
En los niños esta pérdida hace referencia al amor de la madre. Siempre se ha dicho que se tiene celos de lo que uno tiene y no quiere perder.
En el caso de los niños creen que, debido a la llegada de su hermano, han perdido ese amor incondicional que antes tenían.
Esto les va a generar mucha inseguridad. Lo que harán será aislarse sin encontrar solución a su problema. Verán a su hermano como alguien que ha llegado para quitarle el cariño de su madre.
Para los niños, el amor de sus padres es su mayor apoyo, y la falta de este cariño produce inseguridad, angustia, miedos, etc.
Esto pueden acabar afectando negativamente al desarrollo psicológico del niño. El niño piensa que su valía depende del cariño y amor que le tienen sus padres. Por lo tanto, si percibe que sus padres lo quieren menos pensará que por ello empieza a dejar de tener valor.
2. ¿Cómo se manifiestan los celos?
Se pueden manifestar de diversas formas pero las más frecuentes son las llamadas de atención exageradas, excesivas y desproporcionadas muestras de cariño hacía el hermano, y/o regresiones: vuelven otra vez a no controlar esfínteres y mojan la cama y la ropa, vuelven a querer comer como cuando eran bebes, se introducen el dedo en la boca, quieren ponerse otra vez el chupete, se hacen los niños pequeños al hablar, etc. Algunas veces se más irritables, lloran por todo, etc.
Con menos frecuencia, algunos niños celosos, a escondidas, tratan de hacer daño a su hermano. A veces intentan pincharle con algo, pellizcarle, tirarlo al suelo, burlarse de él, desearles la muerte, etc.
Por ello, los padres deben estar pendientes y evitar que esto pueda ocurrir.
3. ¿Por qué surgen los celos?
Aparecen cuando el niño se empeña en conservar solamente para él el afecto y cariño de sus padres.
Ante la llegada de un nuevo hermano, el niño percibe el cariño y el amor que sus padres están dando a su hermano pero, la interpretación que hace de esta situación es que a él lo quieren menos ya que, ese cariño lo están compartiendo y por lo tanto, la parte que a él le corresponde es ahora menor.
Esto es debido a que para muchos niños, sobre todo los más pequeños, el cariño se mide en términos cuantitativos y por consiguiente, hay que dividirlo.
Ante el nuevo acontecimiento se van a producir cambios en toda la familia ya que el nuevo hermano requiere mucha atención para las comidas, el sueño, baño, paseos etc.
Es evidente que el niño mayor va a percibir como este cambio repercute en el tiempo de atención que le van a dedicar a él. Se están produciendo muchos cambios que él no logra entender.
4. ¿Cómo deben actuar los padres ante los celos?
Los padres deben intentar manejar lo mejor posible esta etapa e intentar que se produzcan los mínimos conflictos.
Es conveniente que sepan que todo requiere un tiempo de adaptación que hay que saber abordarlo con mucho cariño y paciencia:
1. Deben transmitir y hacer comprender que el cariño que tienen a sus hijos es el mismo para todos pero que las necesidades que pueda tener cada uno son diferentes. Y que por consiguiente, la atención y dedicación también.
Los padres deben evitar caer en el error de pensar que cada vez que hacen algo por uno de sus hijos lo deben hacer también por los otros.
2. Es muy positivo hablar de lo que sucederá cuando nazca el hermano, de los cambios que se van a producir, de los cuidados que va a requerir, de la necesidad de su ayuda y colaboración.
Cuando el hermano haya nacido se les debe hacer participar y colaborar en las tareas de cuidado, dejarles hacer lo que puedan.
3. No hacer comparaciones entre hermanos y evitar ensalzar cualidades de uno en detrimento de otro.
Los hijos deben saber y sentir que cada hermano es único, insustituible y especial, con sus defectos y virtudes. De esta forma no se generará rivalidad entre ellos.
4. Se le puede sugerir que él también le puede dar el biberón a un muñeco mientras su madre se lo da a su hermano. En caso de que el niño se ponga muy nervioso mientras su madre le da el pecho al hermano, es aconsejable pedir a alguien que lo distraiga con actividades alternativas como dar un paseo, ver un vídeo, etc.
5. Cuando nazca el hermano, el padre o la madre deben reservar unos momentos al día para estar con sus otros hijos.
Hablar y recordar cuando él era pequeño, anécdotas divertidas que ocurrieron, explicarles que él también tomaba el pecho, relatarles las metas y logros que iba alcanzando, como empezó a andar, jugar con la pelota, comer solo, etc.
fuente: puleva-salud

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