"¡Tú no puedes ser una latin queen!", le dijo una niña a Queen Melody en un ciber café de Barcelona, España. ¿La razón? Melody tiene 32 años, cabello negro ondulado y tez morena, se viste con pantalones ajustados, camiseta ceñida, cinturón ornamental y usa tacones.
"¡Sí que soy una latin queen! Es más, soy la presidenta", le aseguró inmediatamente. "El hecho de que no me vista con pantalones anchos y no lleve un pañuelo en la cabeza no tiene nada que ver con ser de los Latin King".

Roberto Fernando, de 22 años y vicepresidente de la agrupación en Barcelona, se ríe al escuchar esta historia y comenta que él cuando se viste de "pijo", "nadie ni se imagina" que es un Latin King.

Roberto sí que utiliza regularmente la vestimenta -digamos "típica"- de una organización callejera como ésta: pantalones de jean holgados, camiseta sin manga ceñida debajo de una camisa manga corta holgada "tipo guayabera". Además utiliza un pañuelo negro en la cabeza y un sombrerito también negro encima de todo.

Junto a Melody y Roberto ya son 2.000 los "hermanitos" que integran los Latin King en España, según estimaciones del Ayuntamiento de Barcelona. Las autoridades consideran que en la ciudad hay unos 600 miembros, pero la lista de Latin Kings que lleva la directiva de esta organización contempla sólo a unos 200 chicos registrados.

"Es que hay muchos jóvenes que se visten como uno y ya creen que son un latin king o queen. Y no es así", reclama Melody. Mientras que Roberto aclara que "un Latin King no se hace, un Latin King nace. Una señal o una ropa no te hacen un Latin King, no. Un Latin King nace y te sale del corazón porque... vives... ¿entiendes?".

La nación Latin King

Tienen una bandera de tres franjas, negro, amarillo y negro otra vez, se saludan y despiden con códigos y se autodenominan nación. "La todopoderosa nación de Reyes y Reinas Latinos", explica Carles Feixa, profesor de la Universidad de Lleida y especialista en estas organizaciones juveniles.

Esta agrupación que para sus miembros es una nación, para un gran número de personas es una pandilla o banda de delincuentes. Una imagen negativa que es producto de los medios de comunicación, según una encuesta realizada por Feixa y su equipo a vecinos, padres, profesores, policías, asistentes sociales e "incluso periodistas".

Lo cierto es que los Latin King son agrupaciones de cohesión grupal que tienen sus orígenes en los años 40 cuando los latinoamericanos de la ciudad de Chicago, EE.UU., eran agredidos por las comunidades de italianos e irlandeses.

Mucho tiempo ha pasado y esta organización callejera, como los Ñetas o los Black Panters, entre muchas otras, se han extendido por todas partes del mundo.

En España en general y la comunidad de Cataluña, en particular, el fenómeno de estas organizaciones se produjo entre los años 2001 y 2002.

"Muchos de ellos llegan por procesos de reagrupación familiar. Sus padres habían venido en los años 90 a trabajar y cuando obtienen sus papeles regularizados traen a sus hijos en edad adolescente", explica Carles Feixa.

Un refugio

Feixa continúa explicando que "cuando llegan aquí estos jóvenes, no sólo los Latin Kings, sino todos los jóvenes latinos, tienen problemas de adaptación como tienen otros jóvenes inmigrantes.

Deben aprender un nuevo contexto, un nuevo idioma (en el caso de Cataluña), deben aprender el sistema educativo y al principio se encuentran solos, se encuentran desamparados y deben buscar refugios en alguien que les ayude".

Ese refugio, en algunos casos, lo consiguen en los Latin Kings o Los Ñetas, que existían en sus países de origen.

Con la aparición de estos grupos, también empezó a surgir una preocupación -por parte de las autoridades- y un miedo -por parte de las comunidades de vecinos- de que los jóvenes implantaran la violencia en algunos barrios de la ciudad.

Era un fenómeno desconocido para todos. Así que el Ayuntamiento decidió poner cartas en el asunto y empezó a construir una imagen de los Latin Kings en base a los artículos que encontraron en Internet.

El estigma

Los artículos dibujaban una imagen casi diabólica de estos jóvenes. Los describían como grupos violentos, delincuentes, racistas, xenófobos, con ritos de iniciación secretos, sexistas...

"Aquí ya empezamos a dudar de que esta realidad construida se ajustara a la realidad de Barcelona", recuerda Joseph Maria Lahosa, director de Servicios de Prevención del Ayuntamiento de Barcelona.

"Teníamos claro que queríamos hablar con ellos porque sabíamos que la visión que se tenía de ellos y de sus actividades estaba incidiendo en la visión que se tenía del colectivo en general", agrega.

De esta forma, lo que le plantearon a los Latin Kings fue crear una serie de derechos y deberes para formalizar una asociación legal y reconocida por las autoridades catalanas que se ajustara a los valores de la sociedad de acogida.

"Había otra alternativa, que era no aceptar esto y por lo tanto volver a la calle y aquello entra en una dinámica de control y de seguimiento por parte de la policía", aclara Lahosa.

Asociación Cultural

Lo que le propusieron a los Latin Kings se ajustaba en cierta medida a las actividades que venían haciendo, como partidos de fútbol (la "Champions Kings"), conciertos, obras de teatro... "También hacemos actividades sociales comunitarias de ayuda a las personas necesitadas", agrega Melody.

Sin embargo, la creación de una asociación fue un proceso complicado. "No todo el mundo, ni dentro ni fuera de la entidad, estaba de acuerdo. No todas las fuerzas policiales, por ejemplo, han estado de acuerdo, aunque muchas de ellas sí", subraya Feixa.

Pero después de un año e infinidad de reuniones con las autoridades, con los investigadores y con un grupo de abogados, se creó la Asociación Cultural de Reyes y Reinas Latinos de Cataluña.

"Las puertas de esta organización están abiertas para toda persona. No hay que tener las ideas claras, irás aprendiendo aquí lo que esta organización te brinda y así durante un tiempo, un proceso hasta que veas si te conviene, si te gusta y si no pues te puedes ir", explica Melody.

"Aquí nadie es más que nadie, todos somos iguales, porque somos una familia. No hay sangre, pero somos una familia porque compartimos. Mira, yo estoy solo y, por ejemplo, cuando me siento mal le digo 'mira hermanita, me siento mal'", aclara Roberto.

Oveja descarriada

Los Latin Kings no se consideran un grupo violento... ¡ni mucho menos! Cuando les preguntas sobre algunos actos de violencia en los que se les pudiera implicar, responden que son casos aislados y que lo que se debe hacer es juzgar al individuo, no al grupo.

"Hay mucha gente que dice que hay gente que roba... vale, lo comprendo... y no lo voy a negar. Hay gente que de cien mil, robarán cinco. Lo acepto porque tú sabes que en toda familia hay ovejas negras, pero nosotros no lo podemos controlar porque somos una familia muy grande. No somos miembros de dos y tres y cuatro personas, somos miembros de muchísimos lados", justifica Roberto.

Por su parte, Carles Feixa considera que "tampoco se trata de un grupo de ángeles. Son jóvenes como cualquier otro joven, con la dificultad añadida del proceso migratorio, que a veces tienen rivalidades por amores con otros grupos... ni más ni menos que otros jóvenes, por ejemplo del Barça y del Espanyol que se pelean después de un partido de fútbol".

Pero en general la opinión pública tiende a criminalizar este tipo de bandas, ¿o no es así? "La opinión pública tiende a criminalizar a los jóvenes en general. Si además tienen una estética determinada pues lo mismo", responde inmediatamente el director de Servicios de Prevención del Ayuntamiento de Barcelona.

En Barcelona sí

Tanto las autoridades catalanas, como los investigadores y los propios Latin King coinciden en que la creación de una asociación cultural los está ayudando a integrarse en la sociedad de acogida.

"Yo pienso que aquí nosotros estamos prosperando porque nos están abriendo las puertas, pero en el país de nosotros... hay países que son tercer mundistas, ¿entiendes? Entonces hay mucha delincuencia y hay mucha gente que tiene familia y no tiene cómo darles dinero para comer. A mi me gustaría que un día tanto en Ecuador, como en Colombia, como en toda Sudamérica puedan conseguir lo que nosotros hemos conseguido, porque nosotros hemos dado el primer paso, ¿entiendes?", reflexiona Roberto.

Ya no son sólo latinoamericanos, también hay marroquíes, rumanos y españoles. Llevan una agenda muy apretada de actividades como cursos de catalán, obras de teatro, organización de conciertos, partidos de fútbol y ya tienen listo su primer disco de hip hop, "The Royal Life en Estado Primitivo".

"Nosotros nos reunimos casi a diario. Nosotros no paramos. En los días que empieza la semana nos reunimos para planificar. Luego una vez al mes se convoca una asamblea general donde compartimos el progreso de cada sector y se presenta a la organización todo lo que se ha hecho".

"Si hay algo que votar, lo votamos, algo que aprobar, lo aprobamos, etc.", aclara Queen Melody, quien tiene que terminar aquí la entrevista porque a raíz de la creación de la Asociación Cultural tiene que dividir su tiempo entre el trabajo, que le da ingresos, los Latin Kings, que le da satisfacción, y los medios de comunicación".

fuente:bbc