El tema de los mercenarios o la seguridad privada en conflictos armados es cada vez más sujeto de debate y estudio. Muchos sostienen que el fin de la Guerra Fría dio pie a cambios en la práctica de la guerra. La contratación de seguridad privada es uno de los elementos más controvertidos.

SEGURIDAD PRIVADA RIESGO Y GANANCIA

Arriesgarse el cuello en Irak puede ser una actividad muy lucrativa para quienes trabajan en el sector de la seguridad privada.

Según expertos en el tema, la mitad de los que trabajan en seguridad privada son iraquíes, el resto provienen de Estados Unidos, el Reino Unido, Turquía y varios otros países.

Entre los latinoamericanos, hay muchos de Colombia, Perú, El Salvador y Honduras.

Algunos han calificado la guerra en Irak como el primer conflicto privatizado en la historia de Estados Unidos, pero hay quienes discrepan de esa calificación.

"El sector privado ha sido parte de la seguridad de nuestra nación desde la Guerra Revolucionaria. El sector privado ha participado en todos los conflictos", señaló a BBC Mundo el vicepresidente de iniciativas estratégicas de la firma Blackwater U.S.A., Chris Taylor.
En entrevista telefónica desde Mohok, Carolina del Norte, Taylor citó el ejemplo del caso de la marina mercante durante la Segunda Guerra Mundial y la decisión del presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt de vender cazas P-40 a China y permitir que pilotos del sector privado volaran en esas aeronaves.

Se calcula que Blackwater genera US$1.000 millones al año en ingresos; sin embargo, su volumen de negocios es pequeño en comparación con KBR, una subsidiaria en el mismo sector de la petrolera Halliburton, la empresa que encabezó Dick Cheney antes de asumir la vicepresidencia de Estados Unidos.

En números

"Hay miles de contratistas civiles estadounidenses trabajando en Irak. Algunos manejan cifras de hasta 50.000. Sin embargo si tomamos en cuenta que la mitad de los contratistas son iraquíes y le restamos los nacionales de terceros países como Fiji, Nepal, Honduras y Colombia, serían entre 6.000 y 8.000", le dijo a BBC Mundo el portavoz de la organización Asociación de Operaciones de Paz Internacionales, Doug Brooks, en Washington.

La asociación representa a 25 empresas que trabajan en conflictos internacionales, en su mayoría como proveedores de servicios de logística.

Ninguna fuente consultada por BBC Mundo pudo o quiso aventurar una cifra de cuántos contratistas latinoamericanos podría haber en Irak, pero muchos parecen gozar de alta estima entre sus empleadores.

"Los colombianos han sido excepcionales con su profesionalismo. Están trabajando en servicios de vigilancia estática en varias instalaciones", señaló Taylor.

Salario

El campo de la seguridad privada en una zona de conflicto como Irak tiene su jerarquía.

Los ex miembros de fuerzas de seguridad de países occidentales como Estados Unidos y Reino Unido suelen ser los mejor pagados porque se desempeñan en tareas de escolta de personalidades de alto rango.

"Al comienzo de la guerra en 2003 la tarifa promedio giraba en torno de US$650 A US$700 por día. Eso probablemente ha bajado a unos US$350 por día debido a la competencia", dijo Brooks.

En cuanto a los colombianos que trabajan para Blackwater el experto calcula que estarían ganando entre tres a cinco veces más de un salario normal en su país.

Un ex policía colombiano le dijo a BBC Mundo desde Bogotá que un agente de las fuerzas de élite de la policía nacional colombiana gana en torno de US$750 por mes.

¿James Bonds?

"Esto tiene que ver con la eficacia del gasto. ¿Realmente hace falta contratar a James Bond para vigilar un portón?", se pregunta Brooks, quien trabaja en Washington.

Según el representante de la asociación de empresas contratistas, solamente una pequeña parte de los US$20.000 a US$30.000 millones en contratos civiles con el gobierno estadounidense en Irak tienen que ver con seguridad privada.

El presidente salvadoreño, Antonio Elías Saca, recientemente señaló a BBC Mundo que además de los casi 500 soldados del Batallón Cuzcatlán, existe un número indeterminado de nacionales de su país trabajando como civiles en Irak.

"Hay otros que ya son particulares, que han decidido trabajar en la construcción especialmente de obras humanitarias. De esas personas no es responsable el gobierno de El Salvador porque viajan por su cuenta y riesgo", dijo Saca.

Un portal de Internet no gubernamental (http://icasualties.org/oif/) estima que desde 2003 han muerto 350 contratistas en Irak.

Mena y Arias Duque

Ahí figuran los casos de dos latinoamericanos.

El paramédico hondureño José Mauricio Mena murió a los 23 años en una emboscada en noviembre de 2004 mientras trabajaba para DynCorp.

El colombiano Jorge Arias Duque, un contratista de seguridad privada de KBR, murió en circunstancias similares un año antes en un ataque en Balad, a dos kilómetros de un campamento militar.

Taylor señaló que en el caso de Blackwater, cuyos contratos se renuevan cada seis meses, los empleados están cubiertos por seguros de vida y la empresa se hace cargo de la repatriación de sus restos si mueren en el cumplimiento de sus tareas.

La escasez de personal voluntario le ha dejado poco margen de maniobra a dirigentes políticos, temerosos de las repercusiones de restablecer la conscripción obligatoria suspendida en 1973 al final de la Guerra de Vietnam.

Misión a futuro

En Irak ese fenómeno se ha destacado aún más por el hecho de que el gobierno estadounidense libra una guerra con un despliegue de fuerzas voluntarias de unos 130.000 efectivos.

En varias ocasiones el ejército ya extendió forzosamente los contratos de servicio de su personal voluntario mientras el Cuerpo de Infantes de Marina recientemente convocó a reservistas que hace poco habían terminado de cumplir con sus períodos de servicio.

Dentro de ese contexto el trabajo de los contratistas privados se ve como un apoyo a las fuerzas militares estadounidenses, los que así no tienen que hacer tareas como la vigilancia de instalaciones.

Todo indica que ellos seguirán desempeñando un papel cada vez más importante en el futuro, pero en el interín todavía quedan por resolverse cuestiones como la precisión de las obligaciones y los derechos de contratistas que actúan bajo un complejo marco legal.

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LA ONU ALERTA SOBRE "MERCENARIOS"

La privatización de las guerras, su impacto sobre los derechos humanos y el uso de latinos para ese fin es un tema que crecientemente preocupa a Naciones Unidas.

"Se trata de ver cómo esta actividad está afectando los derechos humanos en diversas partes del mundo", le dijo a BBC Mundo desde Tegucigalpa, Honduras, Amanda Benavides, presidenta del grupo de trabajo de la ONU sobre el uso de mercenarios y violación de los derechos humanos.

El grupo visitó Honduras entre el 21 y el 25 de agosto, para investigar qué había pasado con unos 200 hondureños y 100 chilenos entrenados en ese país el año pasado y enviados después a Irak como guardias de seguridad.

Dos de esos guardias -Jorge Evelio Carrillo y Víctor Manuel Chávez-, de regreso a Tegucigalpa, denunciaron que habían sido obligados a desempeñarse como un militar más en combate, además de que la empresa que los contrató no cumplió con lo estipulado en los contratos.

Uno de los que regresó, Carrillo, declaró al diario hondureño El Heraldo que "nosotros salimos de aquí como guardias de seguridad, pero ya una vez cayendo al aeropuerto en Irak fuimos separados por una lista que tenía la empresa (...) donde mi persona y Chávez fuimos elegidos para un curso de ametralladora. Ya no éramos guardias, sino un americano más en combate".
Para Naciones Unidas, parte del problema deriva de esta confusión en la definición de funciones. Nadie los acusa de haber violado derechos humanos en el extranjero pero la Organización investiga que este tipo de actividad lleve a eso.

Condiciones duras

"Estas empresas surgieron hace más de un año en Honduras, hicieron una campaña por medios de comunicación, ofreciendo a los jóvenes una alternativa al desempleo, para ir a servir como guardias de seguridad privada en Irak", le dijo a BBC Mundo la diputada hondureña Silvia Ayala, del partido Unificación Democrática.

"Esto generó, por parte de mi partido y de organizaciones de derechos humanos hondureñas una fuerte preocupación porque las condiciones en que esas personas se iban a desempeñar en Irak nunca estuvieron claras", añadió.

No se tiene información precisa sobre si estas empresas locales se abren con capital estadounidense o no.

Las empresas "contratistas" surgieron cuando la presión popular hizo imposible para el gobierno hondureño mantener en Irak el batallón que había enviado.

"Nosotros asumimos que esto era otra forma de enviar este tipo de personal y lo denunciamos como la exportación de mercenarios a la zona de conflicto", dijo Ayala.

El resultado, según la diputada, es que en este momento "tenemos dos compatriotas con serios problemas de salud física y mental".

Y añadió que uno de ellos está recluido en el hospital neuropsiquiátrico, con trastornos mentales por el horror de la guerra en Medio Oriente".

Lea un testimonio personal: Me fascinó trabajar con ellos

Ruptura del monopolio de la fuerza

¿Esta nueva clase de "mercenarios" supone un problema en Irak?, le preguntamos a la presidenta del grupo de trabajo de Naciones Unidas.

Ese es un problema de las nuevas formas de guerra, que se presenta tanto en Irak como en otros conflictos, afirmó Benavides.

En esas nuevas formas, el estereotipo del mercenario -un sujeto de cara ruda y preparado para ganar dinero en combate, identificado principalmente con las guerras africanas- ha sido sustituido por empresas que contratan a personas para realizar tareas que no pueden ser calificadas exactamente de "mercenarias".

Lo que ocurre es que ese es un término definido con mucha precisión en una convención sobre la materia, ya antigua, que no prevé la nueva realidad de la guerra moderna.

Se trata ahora de "contratistas", un término ambiguo, que identifica tanto a las empresas que contratan, como el antiguo "mercenario", o individuo que va a la guerra por una paga.

Tendencia a privatizar las guerras

"Esto no hubiera sido posible en un mundo bipolar", afirmó la representante de la ONU. "Es un problema que se ha venido agravando desde el fin de la Guerra Fría, cuando surgió la tendencia a la privatización de los servicios que antes prestaba el Estado".

"Los Estados -no sólo en Irak-, han considerado que es más barato y más efectivo la privatización de servicios militares y de seguridad".

De este modo, según dice Benavides, se rompe "un elemento fundamental que había sido la base de la creación de los estados-nación: el monopolio del uso de la fuerza".

Esa nueva tendencia se revela claramente en Irak. Durante la primera guerra del Golfo, en el gobierno de Bush padre, por cada cien soldados había cinco "contratistas", término utilizado para definir a esos modernos "soldados de fortuna".

Ahora, por cada cien soldados, hay veinte "contratistas", destacó Benavides.

Vacío jurídico

¿Quién les paga, a quién responden, quiénes son sus jefes? Estas preguntas no tienen respuesta clara, como comprobó BBC Mundo en su conversación que la presidenta del grupo de trabajo enviado a Honduras.

Muchas veces los pagos lo hacen las empresas matrices en Estados Unidos y la línea de mando es la inmediata. Sin una clara cadena de mando.

De otro lado, la privatización de los servicios de seguridad no viola ningún derecho y el Estado puede decidir hasta donde quiere privatizarlos, explicó Benavides.

El vacío jurídico se puede dar cuando estas personas, que son contratadas por una empresa para ejercer el uso de la fuerza en terceros países, se ven envueltas en actos ilegales cuyo control no es muy claro por parte de los Estados.

Porque las empresas que desarrollan esas nuevas modalidades de "mercenarismo" tienen su base en un Estado y una subsidiaria de esta empresa -radicada a su vez en otro país- contrata a nacionales en uno tercero que actúan bajo la legislación de un cuarto país.

Latinos más baratos

"En el momento de hacer una reclamación, los ciudadanos se ven ante la realidad de que no hay ante quién reclamar. En esa cadena de subsidiaridad, de delegaciones, no hay a quien pedir cuentas cuando son violados los derechos humanos", destacó.

Lo que ocurre es que también en el tema de la guerra se va imponiendo la "ley del mercado". "La clave es la privatización; se juega con la oferta y la demanda y se paga al que sea más barato", explicó.

La ONU ha establecido cinco grupos de trabajo, por continentes, creados en 2004, que investigan estas nuevas formas de "mercenarismo".

La idea es revisar la definición de mercenario que consta en una ya antigua Convención sobre el tema, para adaptarla a las nuevas formas surgidas, sobre todo, con la privatización de los servicios de seguridad.

Del destino de los soldados de Honduras y de Chile, se sabe que unos volvieron y no se sabe exactamente cuántos siguen en Irak, porque tampoco se sabe exactamente cuantos se fueron.

fuente bbc