Una cámara de seguridad captó el sábado la imagen del supuesto asesino de Anna Politkóvskaya, cuando entraba en el apartamento de la periodista.

En memoria de Politkóvskaya

Mientras, se suceden los homenajes.

El semanario Nóvaya Gazeta, para el que escribía la periodista, sacó hoy un número especial dedicado a la periodista, una de las voces más críticas con el Kremlin.

"Mientras exista 'Nóvaya Gazeta' el asesino no dormirá tranquilo", reza la portada del bisemanario, que recoge también una fotografía de Politkóvskaya en su mesa de la redacción con su nombre en letras grandes "Ania".

La primera página de la edición de hoy de la publicación incluye también una nota necrológica de la periodista, cuyo asesinato ha desatado una amplia condena internacional tanto por parte de Gobiernos como de innumerables organizaciones.

El número de "Nóvaya Gazeta" incluye extractos de sus últimos artículos, comentarios de insignes periodistas, activistas y políticos rusos, y cartas de los lectores.
Los accionistas de la revista ofrecieron el domingo 25 millones de rublos (casi un millón de dólares) de recompensa a cambio de información sobre el asesinato.

Una investigación independiente

Sus antiguos compañeros conducirán una investigación independiente sobre el asesinato de Politkóvskaya, que el sábado se sumó a la lista de más de 300 periodistas muertos o desaparecidos en Rusia desde 1991.

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, expresó hoy su "consternación" por el asesinato de Politkóvskaya, que recordó "nació en Nueva York en el seno de una familia de diplomáticos soviéticos".

"Instamos a las autoridades rusas a conducir una investigación exhaustiva y enérgica para que, el que cometió el asesinato, comparezca ante los tribunales", señaló.

Politkóvskaya había confesado en varias ocasiones haber recibido amenazas de muerte de los servicios secretos rusos, el Ejército y otras agencias de seguridad del Estado, a los que había criticado en sus artículos y libros.

La periodista, que nació 1958, será enterrada el martes en uno de los cementerios de la capital rusa.

fuente:agencia-efe