
K.I.T.T., el carismático deportivo negro de todo un clásico de la televisión de los 80, 'El coche fantástico', está en venta. El automóvil, que ha sido restaurado para la ocasión con el fin de recuperar el aspecto que lucía en la mítica serie, ha sido valorado en casi 150.000 dólares (algo más de 112.000 euros) por su propietario californiano.
El automóvil parlante más famoso de la historia de la televisión es uno de los cuatro "coches de cámara" que se conservan. Como tal, fue utilizado durante el rodaje de la serie en los primeros planos y aquellas secuencias en las que el protagonista, Michael Knight (papel que catapultara a la fama a David Hasselhoff), aparecía tras el volante.
K.I.T.T. (acrónimo de Knight Industries Two Thousand, la compañía inventora en la ficción del revolucionario automóvil) es un modelo Pontiac Trans Am del 82 modificado y lacado en negro.
Sus prestaciones reales son bastante más modestas que las que exhibía en pantalla. Así, aunque no llegue a los 400 kilómetros por hora que podía alcanzar K.I.T.T., ni pueda elevarse 15 metros en el aire o arrojar bombas de humo, las características clave del automóvil (entre las que por descontado tampoco se cuenta su locuacidad) están intactas.
Lo que sí conserva el coche es la característica luz roja oscilante de su frontal, que emite un inconfundible sonido reconocible para cualquier seguidor de la serie.
Respecto al interior, el modelo dispone de dos pantallas de vídeo en el salpicadero, además de multitud de botones que se iluminan con luces verdes, amarillas y rojas, correspondientes a algunas de las extraordinarias prestaciones de K.I.T.T en la serie: modo esquí, superpropulsión, silenciador, emisión de aceite y expulsión del piloto o copiloto.
Obviamente ninguno de los botones realiza la función asignada. Aunque lo que realmente echarán de menos los seguidores del carismático K.I.T.T es su capacidad para hablar o conducirse solo.
No volverá a andar
De hecho el automóvil no cumple la legislación de circulación vigente dadas algunas modificaciones sufridas por el modelo, de tal forma que el coche no podrá volver a pisar la carretera. Por el contrario, irá a parar con toda probabilidad a un museo o una colección privada.
El modelo pertenece a Tim Russo, un californiano que ha decidido aprovechar la próxima celebración del 25 aniversario de la serie, que comenzó a emitirse en 1982, para probar el mercado.
Russo compró el automóvil hace 10 años en una subasta en San Diego, y durante ese tiempo se ha dedicado a buscar repuestos para restaurarlo y devolverlo a su antigua forma.
El coche, que lleva un mes en exposición, se venderá a través Kassabian Motors, en la ciudad de Dublin, en California.
Vídeo Introducción:

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