
ROJO:
No puedes evitar darte siempre a notar. El rojo es un color que llama mucho la atención y demanda la acción. La gente roja es apasionada, vive el momento y le gusta experimentar cualquier cosa nueva, pero tiene un período de atención muy corto. Además son directos y honestos, y aunque a la gente pueda no gustarles lo que dicen o piensan, por lo menos ya saben a lo que se atienen con ellos. Guardar sus emociones puede enfermarlos. En lo laboral, son mejores líderes que seguidores y muchas veces prefieren ser sus propios jefes.
NARANJA:
La gente naranja es muy emocional y sensible a los sentimientos de los demás. Odian a la gente ventajosa, lo que los vuelve mediadores y perfectos y muy aptos para hacer carrera en consultoría, trabajo comunitario o política. Son extremadamente sociables y su actitud relajada los hace personas divertidas con las que todo el mundo quiere estar, aunque saben muy bien cuándo tomar las cos as en serio. La gente de este color puede hacer evidente características en los demás, que ellos prefieren ignorar, y por ello a veces la gente puede darles la vuelta. Su punto débil es la baja estima cuando se sienten deprimidos, la comida se vuelve su tabla de salvación emocional, lo mismo comer como locos que, quizá no probar bocado.
AMARILLO:
La gente amarilla tiene un cerebro privilegiado y si no están con mentes como las suyas se aburren fácilmente. Pueden tener una forma verbal muy divertida y aguda, aunque a veces pueden volverse "perruchos". Si lo que dicen no revela lo que sienten, su expresión lo hará. Los libros los atraen muchísimo, pero en cuanto entiendan la anécdota o el tema, los abandonan. Son excelentes escritores cuando su mente va mucho más adelante que sus acciones. El periodismo es una actividad que puede funcionarles, porque pueden tener la capacidad de convertir la noticia más aburrida en algo estelar. Su carácter meticuloso puede funcionar bien en profesiones como contaduría, finanzas, mercadotecnia y computación. Son propensos al insomnio, porque tiene estimulada la parte izquierda del cerebro, haciendo que su mente esté alerta, incluso de noche.