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El deporte se ha convertido en un gran aliado para la salud. Tanto, que las autoridades sanitarias de los países más avanzados intentan incorporarlo a los hábitos de vida de sus ciudadanos como medida para prevenir problemas de salud y reducir los costes sanitarios derivados del sedentarismo. Pero, ¿es compatible la enfermedad con el ejercicio físico? ¿En qué casos estaría contraindicado?
Según Raquel Prieto, directora de los centros FisioHome y experta en deporte, “todo depende de la patología de la que estemos hablando”. Según esta fisioterapeuta, “es compatible en los casos que los que el paciente pueda y no suponga un riesgo de empeoramiento, siempre hay que consultar con el médico”. Para esta experta, estar enfermo no significa estar parado, “pero siempre hay que saber hasta dónde llegar”. Como contraindicaciones absolutas a la práctica de ejercicio, la directora de FisioHome cita todas aquellas enfermedades que requieren reposo absoluto (politraumatizados, enfermedades infecciosas graves, enfermos postoperados, cardiopatías severas, amenazas de aborto, etc.). Hechas estas excepciones, la experta nos orienta sobre la actividad física que más nos conviene en el caso de padecer alguno de los siguientes problemas de salud.
Diabetes
“En este caso, realizar una actividad deportiva regular es muy importante para el mantenimiento de unos niveles de glucemia aceptables, ya que el ejercicio ayuda a consumir la glucosa circulante en sangre y con ello podemos controlar en parte su subida”, explica Raquel. “Es importante que el diabético sea consciente de sus limitaciones o riesgos a la hora de hacer deporte y tome precauciones para prevenir posibles hipoglucemias durante el ejercicio”, subraya. Dentro de las actividades más beneficiosas, esta experta sigue incluyendo la marcha a ritmo rápido, la carrera ligera, la bici, patinaje, natación, y todo tipo de ejercicio aeróbico, “preferiblemente aquéllos en los que la intensidad sea controlada”. “Hay deportes de relativo riesgo que deben ser practicados extremando las medidas de seguridad, por ejemplo la escalada o los deportes de aventura (rafting, kaitsurf, etc.); respecto al buceo, no se recomienda su práctica por el alto riesgo que supondría un accidente en el medio submarino”, afirma.
Patologías cardíacas
La directora de FisioHome recomienda realizar ejercicios de intensidad moderada a media. “El ideal es caminar y, si es posible, con una ligera pendiente; también la bici puede ser un buen deporte, pero siempre controlando la intensidad y sensación de esfuerzo, si es posible, utilizando pulsómetro”, afirma. “Otros ejercicios, como máquinas elípticas, pilates o yoga también son recomendables”, añade.
Hipercolesterolemia
“En este caso, cualquier deporte está indicado”, dice Raquel Prieto. “Se ha demostrado que el ejercicio físico influye directamente en el aumento del colesterol ‘bueno’ y la disminución de las cifras de colesterol ‘malo’”. La experta recomienda, entre otras actividades, caminar a ritmo rápido y/o en pendiente, hacer bici, nadar e incluso correr. “En este caso es fundamental seguir una dieta para controlar mejor los niveles de colesterol”, apunta.
Sobrepeso
Según Raquel Prieto, “cualquier ejercicio es beneficioso, pues con él se aumenta el metabolismo y el consumo calórico, es decir, se consume más energía y eso, acompañado de una dieta adecuada, ayuda a controlar mejor el peso”. “Lo ideal es el ejercicio aeróbico de intensidad moderada -dice-, como a un 60-70% de la frecuencia cardiaca máxima de la persona”. Para obtener resultados, Raquel Prieto recomienda realizarla durante más de 30 minutos sin interrupción. “Bici, nadar, correr, trekking, tenis, aeróbic, pádel, spinning, andar rápido, elíptica, pilates, etc. pueden ser ejercicios indicados”.

Patologías de la espalda
“Respecto a este tipo de problemas es importante tener claro un diagnóstico exacto de cuál es el problema de espalda, si existe”, dice la experta. “Hay personas con dolores de espalda debidos a un problema estructural, escoliosis, hiperlordosis, hernias, etc. y en estos casos lo ideal es realizar ejercicios específicos de espalda donde se combinen los estiramientos con el fortalecimiento y equilibrio de músculos específicos relacionados con la patología concreta, es decir, ejercicios a medida”, explica. “Existen actividades como Pilates, realmente encaminadas a trabajar la espalda y muy beneficiosas si se realizan con corrección”, afirma. Según Raquel, la natación fue en su momento el ejercicio más recomendado por ser una actividad que trabaja globalmente los grupos musculares en descarga, “pero no está indicada en todos los casos, ya que es importante que la persona a quien se le prescribe este ejercicio sepa nadar bien, que tenga buena técnica; dentro de los estilos de natación se recomiendan croll y espalda”. “Otras disciplinas beneficiosas son yoga y thai chi, ya que el primero trabaja muy bien los estiramientos y en ambos se incluyen ejercicios que mejoran la postura, la respiración y la propiocepción corporal”, añade.
Osteoporosis
Según la directora de FisioHome, es esencial realizar ejercicio físico para estimular el metabolismo del calcio en el hueso. “El ejercicio sirve de señal para que el organismo detecte la necesidad de mantener el hueso calcificado, lo que ocurre por dos motivos: la carga de peso sobre la articulación da información que indica la necesidad de un hueso sólido y las tracciones debidas a las contracciones musculares sirven de estímulo para lo mismo”, explica. “Por ello, actividades como la marcha/carrera suave y ejercicios de tonificación muscular con peso son realmente importantes”, afirma. Según Raquel, es recomendable consultar con el médico acerca de los aportes nutricionales convenientes en cada caso, sobre todo las mujeres a partir de cierta edad, cuando comienza a haber alteraciones hormonales previas a la menopausia.
Ansiedad, estrés, depresión
El ejercicio está muy indicado en estos casos por varios motivos, entre ellos, “porque al hacer deporte el organismo genera endorfinas, sustancias responsables de una agradable sensación de bienestar que se tiene normalmente después de hacer ejercicio; todos hemos oído alguna vez que el deporte genera adicción”. “Realizando ejercicio regular se consigue mejorar los niveles de salud, la agilidad y la imagen, y esto ayuda a que suban los niveles de autoestima”. “Los deportes de equipo o clases colectivas favorecen las relaciones con otras personas, lo que ayuda a sentirse mejor”, explica. “El espíritu de compañerismo de los deportes de equipo y los objetivos que se plantean en cada práctica deportiva también suponen una motivación y un aliciente importante”. Según esta experta, hay deportes muy apropiados para la descarga del estrés y la tensión cotidiana, “por ejemplo, el boxeo, artes marciales como el kárate, judo, etc., que ayudan a descargar adrenalina”. “Las artes marciales tienen un componente que combina el deporte con la filosofía oriental, lo que mejora el autocontrol y la capacidad de concentración”, añade.
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